Testimonios

Pilar, 28 años.
Parálisis cerebral.
"De chicos jugábamos a la mancha con mis hermanos, yo con el andador, y cuando a mí me tocaba ser mancha ellos corrían saltando sobre un pie para que los pueda alcanzar", recuerda Pilar, para quien "la clave está en poder disfrutar de la vida, a veces como todos y a veces de otra manera".
"Tener una discapacidad no me privó de pasarla bien en la vida"
"Siempre tuve la oportunidad de hacer lo que me gustaba y elijo ponerle onda porque me divierto más y soy feliz así", indicó.

Martín, 45 años.
Cuadriparesia.
"Empecé a ver que podía hacer un montón de cosas y que los límites los iba a poner yo"
"Me volqué a todos estos deportes para demostrar que se puede hacer mucho más, no sólo para mí sino para otras personas en la misma situación".
"Se me plantearon muchos miedos a la hora de pensar en ser padre, con mis limitaciones", confiesa, para luego reconocer que entre su mujer y su hija le enseñaron "que no hay nada que no pueda hacer junto a ellas".
"Hay un montón de cosas que uno puede hacer para no sentirse inferior; el foco está en disfrutar mientras estamos vivos", asegura.
