Para comprender la discapacidad...

¿Alguna vez te has sentido excluido? Los niños, niñas y adultos que tienen dificultades para ver, aprender, caminar o escuchar, suelen sentirse excluidos. Hay muchas barreras que pueden impedir que esas personas participen en la misma medida que los demás. En la mayoría de los casos se trata de barreras impuestas por la sociedad. Por ejemplo, un niño en sillas de ruedas también tiene derecho a ir a la escuela, sin embargo, quizás en algunos casos no puede hacerlo porque la escuela no cuenta con una rampa de acceso y salida, y puede que la directora o maestros no sean comprensivos o solidarios. Para que la sociedad nos incluya a todos, debemos modificar las reglas, las actitudes y hasta los edificios.
¿Conoces la diferencia entre discapacidad y deficiencia?

Una escuela debe ser un lugar para todos los niños, no basada en que todos son iguales, sino en que todos son diferentes.


¿Conoces la diferencia entre igualdad y equidad?

La imagen de la izquierda muestra una situación de "igualdad", donde a todos se les presentan las mismas oportunidades, pero sus condiciones dispares no les permiten a todos disfrutar de los mismos beneficios.
La imagen del centro muestra la "equidad" como es practicada usualmente. Todos tienen el mismo beneficio, pero para que aquello ocurra es necesario quitarle a una persona y darle a otra.
La tercer imagen es el ideal: el problema no radica en los individuos ni en sus características, sino en el contexto. En la imagen, el problema real es la cerca de madera que le impide a los niños disfrutar del juego por igual sin importar sus condiciones individuales.
Si enseñamos a los niños a aceptar la diversidad como algo normal, no será necesario hablar de inclusión, sino de convivencia.

Las personas, al igual que las aves, son diferentes en su vuelo pero iguales en su derecho a volar.

No es la discapacidad la que hace difícil la vida, sino las barreras que pone la sociedad.

Incluir no es dejar entrar, ¡es dar la bienvenida!
La inclusión de las personas con discapacidad no es una obligación, es un derecho.
¡Abramos todas las puertas para dar la bienvenida!
